Declaraci贸n de la Primera Ministra sobre la muerte de Su Majestad la Reina Isabel II
Declaraci贸n de la Primera Ministra Liz Truss sobre la muerte de Su Majestad la Reina Isabel II.

Todos estamos devastados por las noticias que acabamos de escuchar de Balmoral.
La muerte de Su Majestad la Reina es un gran impacto para la naci贸n y el mundo.
La reina Isabel II fue la roca sobre la que se construy贸 la Gran Breta帽a moderna.
Nuestro pa铆s ha crecido y florecido bajo su reinado.
Gran Breta帽a es el gran pa铆s que es hoy gracias a ella.
Ella ascendi贸 al trono justo despu茅s de la Segunda Guerra Mundial.
Ella defendi贸 el desarrollo de la Commonwealth, de un peque帽o grupo de siete pa铆ses a una familia de 56 naciones que abarcan todos los continentes del mundo.
Ahora somos una naci贸n moderna, pr贸spera y din谩mica.
En las buenas y en las malas, la reina Isabel II nos brind贸 la estabilidad y la fuerza que necesit谩bamos.
Ella era el esp铆ritu mismo de Gran Breta帽a, y ese esp铆ritu perdurar谩.
Ella ha sido nuestra monarca reinante m谩s larga.
Es un logro extraordinario haber presidido con tanta dignidad y gracia durante 70 a帽os.
Su vida de servicio se extendi贸 m谩s all谩 de la mayor铆a de nuestras memorias.
A cambio, fue amada y admirada por la gente del Reino Unido y de todo el mundo.
Ha sido una inspiraci贸n personal para m铆 y para muchos brit谩nicos. Su devoci贸n al deber es un ejemplo para todos nosotros.
A principios de esta semana, a los 96 a帽os, se mantuvo decidida a cumplir con sus deberes cuando me nombr贸 como su 15掳 Primer Ministro.
A lo largo de su vida ha visitado m谩s de 100 pa铆ses y ha tocado la vida de millones de personas en todo el mundo.
En los d铆as dif铆ciles que se avecinan, nos reuniremos con nuestros amigos鈥�
鈥�.en el Reino Unido, la Commonwealth y el mundo鈥�
鈥ara celebrar su extraordinaria vida de servicio.
Es un d铆a de gran p茅rdida, pero la reina Isabel II deja un gran legado.
Hoy la Corona pasa - como lo ha hecho durante m谩s de mil a帽os - a nuestro nuevo monarca, a nuestro nuevo jefe de Estado:
Su Majestad el Rey Carlos III.
Con la familia del Rey, lamentamos la p茅rdida de su madre.
Y mientras lloramos, debemos unirnos como pueblo para apoyarlo.
Para ayudarlo a llevar la gran responsabilidad que ahora tiene por todos nosotros.
Le ofrecemos nuestra lealtad y devoci贸n, as铆 como su madre dedic贸 tanto a tantos durante tanto tiempo.
Y con el paso de la segunda era isabelina, marcamos el comienzo de una nueva era en la magn铆fica historia de
nuestro gran pa铆s,
鈥� exactamente como Su Majestad hubiera deseado 鈥�
diciendo las palabras鈥�
Dios salve al rey.